lunes, 4 de mayo de 2009

El gran maestro del suspense

No podemos hablar de cine de suspense sin nombrar a uno de los directores y productores más importantes de este género: Alfred Hitchcock. Un estadounidense que ha dejado un legado en la meca del cine: Hollywood.

Un amante del séptimo arte que se introdujo en este mundo creando rótulos de películas de cine mudo. Un trabajo, que poco a poco se convirtió en pasión y empezó a participar como montador, director artístico y guionista en películas de directores como Donald Crisp y Hugh Ford. Así es como comenzó la carrera de uno de los cineastas más brillantes de la historia.

Alfred Hitchcok desde que en 1920 se familiarizara con el cine, no dejó de colaborar y de participar activamente en este mundo.

Number 13, su primer trabajo
En 1923, le encargaron el rodaje de su primer corto, Number 13. En este caso, no tuvo mucha suerte porque se detuvo la grabación y el cortometraje quedó inacabado.
Pero la posibilidad de acabar un largo metraje aparecería poco después, con "El jardín de la alegría".

"El jardín de la alegría", la nueva etapa de Hitchcok
En 1925, el director dirige en Múnich su primera película: "El jardín de la alegría". Una coproducción germano-británica que le hizo muy popular.

Poco después, en 1929, Alfred dirigió la que sería la primera película de cine sonoro de Inglaterra: "La muchacha de Londrés". Un rodaje con anécdota, ya que, recibieron la visita sorpresa de su Alteza Real Isabel, Duquesa de York.
En poco tiempo, Hitchcok se convirtió en el icono de una industria discreta como era el caso de Gran Bretaña.

"Asesinato, El hombre que sabía demasiado y 39 escalones"
Tres hitos del cine de suspense que convierten a Hitchcok en todo un emblema del cine británico, ya que, con estas películas consiguió que Hollywood llamara a sus puertas.En este contexto, los éxitos fueron viniendo uno de trás de otro y Alfred consiguió alcanzar la cima del iceberg.

"Hitchcok y su larga etapa en Hollywood"
El primer trabajo que realiza en la meca del cine no es como director sino como productor mediante la adaptación de la novela Daphne du Maurier "Rebeca". El film obtuvo once nominaciones a los Oscar.

La segunda película americana de Hitchcock volvería a estar centrada en Europa: "Foreing Correspondent" también nominada a mejor película. El film fue rodado durante el primer año de la Segunda Guerra Mundial y estuvo inspirada en los cambios que por aquel entonces experimentaba Europa. Además, Alfred quiso mostar al público la realidad de esta guerra a través de los ojos de un corresponsal de un diario norteamericano.

A partir de este momento y durante las tres décadas siguientes, dirigió películas en Hollywood, a razón de una por año. Es en esta etapa cuando Hitchcok crea su seña de identidad, y es que, comenzó a reservarse en todas sus películas una breve aparación -cameo- siempre sin diálogo. De esta forma, consiguió no sólo atraer un mayor número de público sino también expectación. Gran parte de los apasionados del cine de Alfred estaban esperando como agua de mayo la aparición estelar de este gran cineasta.

Más adelante, llegaría "Sospecha", protagonizada por Cary Grant, con quien mantuvo una gran amistad. Alfred siempre procuraba escoger para sus películas actores y actrices ya conocidos por alguna faceta, pensando que así el papel quedaba más fácilmente definido desde el principio.

Otro de sus grandes actores fetiche fue James Steward, con quien coincidió por primera vez en otro de sus clásicos: "La Soga".

Tras crear su propia productora, empieza a tener contacto con quien fue su primera musa, Ingrid Bergman, la primera rubia Hitchcokiana. Comienza a rodar películas como "Encadenados", y "Recuerda", una película sobre el psicoanálisis, cuyo detalle más importante es la colaboración de Salvador Dalí, que diseñó y elaboró los decorados de la escena del sueño.

En su segunda etapa en Hollywood, su rubia favorita es sustituída por la que se convertiría en su segunda musa y en todo un icono del cine americano: Grace Kelly. Con ella va a dirigir una gran parte de sus clásicos: "La ventana indiscreta, "Crimen perfecto" y "Atrapa a un ladrón".

La película que más apreciaba este director era "Falso culpable", y no es para menos, porque lo que hace Hitchcok es trasladar un caso real a la gran pantalla. Se trataba de un hecho que leyó en el periódico sobre un hombre inocente que fue confundido con el atracador de una compañía de seguros.

Maestro del supesnse no sólo en el cine sino también en la televisión
A lo largo de toda su carrera, Hitchcok recibe varios Premio. En 1958 recibe varios el Globo de Oro a la mejor serie de televisión y la Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián por "Vértigo".

En 1959 rueda "Con la muerte en los talones", protagonizada por Cary Grant y Eva Marie Saint. La imagen de Cary Grant huyendo de una avioneta por los campos es inolvidable para los cinéfilos. Es considerada una de sus mejores películas.

Un año más tarde, rueda "Psicosis", uno de los mayores éxitos de su carrera, la cual contenía una de las escenas más impactantes de la historia del séptimo arte: el asesinato de su protagonista en la ducha a mitad de la película.

En 1963 dirige "Los pájaros", su protagonista se convierte en la nueva musa rubia, con la que mantuvo una actitud muy posesiva y junto con la que más tarde rodaría "Marnie, la ladrona".

Pero no todo fueron buenas noticias para el maestro. Entre 1966 y 1969 las críticas se volvieron en su contra. "Cortina rasgada" y "Topaz" no tuvieron apenas éxito.
Se decía que se esperaba un cambio de estilo. El propio Hitchcock lo buscaba, como prueban las imágenes encontradas en "Frenesí". En este filme encontramos técnicas cinematográficas, desnudos y secuencias propias de la actualidad. De ahi que el proyecto resultaba tan revolucionario como arriesgado y eso podía suponer la caída definitiva de Hitchcock como director. Por ello, los Estudios Universal Pictures le denegaron el proyecto.
En 1968 recibe un Oscar Honorífico, el Premio en Memoria de Irving Thalberg a toda su carrera, en la ceremonia de los Premios de la Academia. Aunque nunca recibió un Óscar competitivo, siempre se le ha considerado como el maestro del suspense.

Después de vario saños sin rodar,en 1976 dirige "La Trama". Tres años mas tarde, en 1979 el American Film Institute le otorga el premio a la labor de toda una vida.

Hitchcok no sólo revolucionó el mundo del cine sino también de la realeza. La reina Isabel II le otorgó el título de Sir, todo un orgullo para un personaje como Alfred.
Con este título, y con muchos premios y películas bajo el brazo, en 1980, el maestro del cine, nos deja a sus 80 años de edad. Pero en la actualidad son muchos los directores cinematográficos que reconen la influencia del legado de Alfred Hitchcok sobre sus obras.



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