Una revolución que está presente en la mente de todos los estudiantes de periodismo y que día tras día profesores y profesionales de medios nos intentan trasmitir.Esta es una de las frases protagonistas de la conferencia que tuvo lugar el pasado miércoles 13 de mayo. Su autora, Josefa Benitez García, directora de Radio Exterior España, nos volvió a recordar a todos los presentes cual es la función que debemos desempeñar en un futuro: “contadores de historias”. “El periodista tiene que informar a los ciudadanos, por ello, debe poseer un buen criterio para seleccionar y filtrar los hechos”. Josefa, entre otros, fue la encargada de hablarnos a los asistentes vinculados con la Universidad Rey Juan Carlos, en la conferencia acerca de la “Comunicación Mundial y el encuentro civiizatorio”.
Una conferencia de tres horas de duración pero a la que mereció la pena dedicar esta parte de nuestro tiempo por las informaciones que desconocíamos y que tuvimos el honor de descubrir. Un acto organizado por tres profesores muy ligados al mundo de los medios; Sonia Valle de Frutos, Juan menor Senda y Sagrario Morán Blanco.
Me he dejado llevar por lo directo del discurso de Josefa y me he olvidado de Rafael Calduch Cervera, catedrático de la Universiad Complutense de Madrid, quien dio por inaugurada esta conferencia. Rafael, además de explicarnos las fronteras de las civilizaciones en el sistema comunicativo global, los tipos de cultura -abiertas y cerradas- y las relaciones interculturales -coflicto, cooperación-, como se contruyen las civilizaciones y sus diferencias con las culturas, y como los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la evolución de la globalización, donde por cierto, Internet juega un papel fundamental, por ser el único medio que nos permite una comunicación más libre. También nos dejó claro que como catedrático es un gran orador, de ahí, sus juegos continuos de palabras intentando hacernos partícipes de un discurso más propio de adolescentes. Un propósito que a veces no consiguió, por motivo del horario intempestivo en el que se celebró la conferencia, lo que motivó en que algunos alumnos nos adormeciéramos. Sin duda, de todos los participantes en esa conferencia fue quien dio el discurso más arduo.
A continuación se celebro una mesa redonda que contó con la participación de representantes de diversas culturas como el embajador de Dinamarca, Nils Pultz, quien habló de la importancia de la democracia en los medios digitales y de como éstos están más abiertos a la libetad de opinión. Pultz percibe las nuevas tecnologías como las redes sociales par captar la atención de un público cada vez más heterogéneo.
También hubo cabida para la inmigración con el análisis que nos mostró la profesora de la Universidad Autónoma de México, Elaine Levine, quien nos habló una vez más de la doble moral americana respecto a la inmigración. Un colectivo que pese a estar indocumentado -ilegal- es el más demandado por los empresarios americanos, ya que, representan mano de obra muy barata. Elaine intentó que abriéramos bien los ojos para descubrir un realidad oculta por los medios de comunicación y por los líderes políticos. Una realidad de explotados sobre los que nadie quiere conocer. Los poderosos prefieren mirar para otro lado, no hacer nada y continuar con su vida cotidiana. Nosotros comoperiodistas tenemos la obligación de implicarnos y deberíamos investigar más en este tipo de temas.Conclusión que saque al término de esta mágnifica coferencia, cuando le tocó el turno a “nuestra salvadora”, Josefa Benitez Gacía. Una periodista, sin pelos en la lengua que reconoce el daño que los dueños de los medios están haciendo a una gran profesión como es el peiodismo. De contadores de historias, hemos pasado a ser máquinas de escribir que cuentan una realidad distorsionada tal y como sus jefes quieren que la cuenten.
El periodismo actual está plagado de precariedades y problemas en el que las relaciones de poder entre politicos y periodistas son las protagonistas. Hasta tal punto es así, que políticos, empresas y periodistas de renombre están mezclados en una cadena tan peligrosa que la verdad nunca llega a los ciudadanos. Por eso, Josefa plantea que “La revolución está por llegar y que tenemos que acabar con los intereses económicos, priorizando los problemas de la sociedad”. Una responsabilidad que según Josefe recae sobre nosotros, “sobre los que empezamos ahora”, porque nosotros somos los que podemos devolver al periodismo el fin por el que surgió: narrar hechos.
Un argumento que dio lugar a la polémica en la sala, porque nosotros como becarios explotados estamos artos de que nos responsabilicen de luchar contra un mal que ha sido creado no hace más de 30 años. Es decir, cuando los que nos piden que hagamos una revolución, podían haberse sumado con más ganas porque ellos también empezaban.

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