lunes, 18 de mayo de 2009

La delgada línea entre el papel y el celuloide: Dragon Ball vs Watchmen

La crisis que afecta al mundo entero abarca más planos que el económico y empieza a ensañarse en la carente imaginación de los guionistas de Hollywood. Esta falta de recursos impulsa a la industria cinematográfica, cada vez más, a una búsqueda de fuentes de inspiración en los clásicos del cómic. La idea no es mala si se hace bien, pero no esperen grandes filmes si se deja en manos de cualquiera.

Dragon Ball, más conocido como Bola de Dragón, es un manga creado por Akira Toriyama. Este manga fue adaptado en dos series de anime, de las cuales se derivaron varias películas y especiales de televisión. Su popularidad ha logrado que sea traducido y distribuido en muchos países; y es considerado como el mejor manga de la historia por excelencia de toda una generación de niños en gran parte del mundo gracias a su adaptación para la pequeña pantalla.

Las artes marciales, la amistad y el afán de superación son las bases del argumento de esta serie, y han hecho que se incrementara el su interés en gran parte del planeta.

Quince años después, tras multitud de rumores y planteamientos descartados, la Fox, con los derechos en su poder, puso en marcha una nueva versión cinematográfica que debía cumplir todas las expectativas:
Dragon Ball: Evolution.

Justin Chatwin da vida a Goku, un adolescente un tanto extraño, que no tiene amigos y no consigue integrarse entre sus compañeros de instituto. Además, está secretamente enamorado de una guapa chica de su clase llamada Chi Chi (Jamie Chung), a la que considera inaccesible, y para colmo Yamcha (Joon Park) y los chicos más populares le amargan la vida. Sabe que en su interior se encierra un poder con el que podría hacerles frente fácilmente, pero su anciano abuelo Gohan (Randall Duk Kim) le ha educado para que no abuse de su fuerza y utilice su poder con responsabilidad. En su camino se topará con un malvado ser verdoso Lord Piccolo (James Marsters) con ansias destructivas que tratará de poner de su lado al joven protagonista.

La película dirigida por James Wong ha sido un rotundo fracaso en las taquillas, quizás debido a las grandes expectativas que se esperaba de la película que, ya antes de estrenada, estaba siendo víctima de las más duras opiniones por parte de los expertos en la materia.

Sin embargo, antes de criticar es mejor observar y analizar. En líneas generales, esta película es un intento de adaptación de la idea original de dragon ball para un público más bien adolescente. Se queda en “intento” ya que no ha conseguido captar al público deseado e, incluso, ha despertado las criticas más duras de todos los fans de la saga.

Los malos resultados que ha obtenido la película en taquilla no pueden ser atribuidos a la falta de presupuesto o a que se basa en una mala idea, ya que con un presupuesto generoso, de 100 millones de dólares, y una idea que es sinónimo de éxito asegurado, como es Dragon Ball, tenía muchas papeletas para triunfar en la gran pantalla.

Errores como la mala adaptación de una buena idea, la no relación de las escenas, el nefasto casting realizado (del que sólo se conoce al actor James Masters de la serie televisiva “Buffy Cazavampiros”) y la mediocridad de los efectos especiales junto con un director de poco caché hacen que con estos ingredientes poca cosa de éxito se pueda hacer.

Pero no todo son espinas con esto de las adaptaciones. Genialidades como "Watchmen" que, compartiendo cartelera con Dragon ball, ha conseguido obtener grandes elogios tanto por parte de los fans, como de la crítica y los espectadores que no conocían de antemano el cómic en el que se basa.

El director Zack Snyder, basándose en la novela gráfica de Alan Moore (autor de otros éxitos como V de Vendetta) de la que hereda el nombre, ha conseguido que de la denominada "Mejor novela gráfica de todos los tiempos" salga la "Mejor adaptación cinematográfica del cómic a la gran pantalla". Con un presupuesto un poco más alto que Dragon Ball y un elenco de actores poco conocidos ha conseguido recaudar pingües beneficios en taquilla.

En definitiva, el vínculo entre el cine y el cómic sigue estrechándose, la relación entre ambas disciplinas sigue siendo más bien tormentosa y pese a todo, el celuloide no se rinde y enseña obras tan dispares como "Watchmen" y "Dragon Ball". Lo que demuestra, una vez más, que la adaptación de ideas originales tanto de libros, videojuegos o cómics se ha de realizar con mucho cuidado con el fin de plasmar en la gran pantalla algo que merezca verdaderamente la pena ir a ver al cine a gastarse los 7 euros que vale la entrada hoy en día.

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